
Bocagrande se hace a pie
Quien se hospeda deja el auto quieto: restaurantes, bancos y supermercados quedan caminando, y el Centro Comercial Pierino Gallo a seis minutos a pie. La playa está ahí mismo.
Abres el balcón del piso 16 y entra la brisa del Caribe. Se cocina con el mar de frente, se almuerza mirando el agua y el atardecer se queda en la mesa hasta que baja la luz.

$ 1.350.000.000
Es un apartamento de 87 m² en Bocagrande, con dos habitaciones, dos baños y parqueadero privado, en un edificio de estrato 6, de 2011, con ascensor. Está pensado para quien ya opera renta corta y quiere sumar una unidad que entre pronto al calendario: la cocina integral se remodeló hace dos meses y lo demás lo vemos juntos en la visita. El precio es $ 1.350.000.000 COP.
✅ Vista directa al mar Caribe, en primera línea de playa
✅ Cocina integral remodelada por completo hace apenas dos meses
✅ Renta corta admitida desde el día uno: se publica al firmar
✅ Seguridad privada las 24 horas y amenidades completas en el edificio
Te lo digo directamente: lo que decide una compra así está en los detalles finos, y esos se hablan uno a uno. Déjame tus datos y te los cuento yo.
Recibe la información completa y personalizada directo a tu correo o a tu WhatsApp.

Quien se hospeda deja el auto quieto: restaurantes, bancos y supermercados quedan caminando, y el Centro Comercial Pierino Gallo a seis minutos a pie. La playa está ahí mismo.

En las fotos de tu anuncio, la primera imagen ya lo dice todo: mar abierto desde la altura, sin nada en medio. Adentro, la piscina y el gimnasio sostienen la estadía entera.

Dos baños para dos habitaciones: nadie comparte. El parqueadero privado resuelve al que llega en auto, y la cocina renovada hace dos meses compite en fotos con obra nueva.
En Inmobiliaria Efectiva llevamos 20 años en Cartagena y tenemos el placer de acompañar a familias e inversionistas que hoy operan frente al mar.

Ya sabes cómo se llena un calendario: revisas tarifas, mueves precios según la temporada y contestas antes de que pregunten dos veces. Y aun así, en los meses buenos terminas diciendo que no a gente que quería quedarse.
Lo que pesa no es comprar: es comprar mal. Una unidad en un piso bajo, sin mar al frente, que rota la mitad que las tuyas y se queda quieta en los meses que deberían sostener el año. Eso no lo arregla después la tarifa.
Esta unidad entra justo por donde tú miras primero: altura, mar al frente y una posición que el huésped filtra antes que el precio. Y llega lista para operar, así que el calendario abre con la temporada y no un semestre después.
Deja tus datos y recibe el PDF con toda la información de la propiedad.
Lo reviso y te lo mando yo mismo, con lo que preguntes ya respondido.
Los hoteles del frente de playa viven de vender esta misma postal, y la venden todo el año. Tu anuncio compite en ese tramo con una ventaja simple: tú ofreces un apartamento entero, con cocina y espacio propio, donde ellos ofrecen una habitación.
Y es lo que el huésped se lleva de la estadía: el café de la mañana con el mar de frente y el atardecer desde el balcón, a una altura donde nada se interpone. Eso es lo que cuenta cuando vuelve y lo que escribe cuando recomienda.



Este corredor no vive de una proyección: ya demostró que sostiene demanda con cifras cerradas, temporada tras temporada, entre los cruceros que atracan, los vuelos que llegan llenos y el turismo nacional que no espera a diciembre. Los datos exactos te los muestro en la conversación; lo que ves en la zona es el resultado.
A eso se suma la tranquilidad de una operación transparente, con soporte legal y acompañada de principio a fin: antes de publicar esta unidad revisé su situación con la abogada de mi equipo, y todo lo que te cuente lo vas a poder ver por escrito antes de decidir.
Cuando dejes tus datos te escribo yo. Desde ahí resolvemos lo que necesites saber y, si te sirve, coordinamos la visita para que la conozcas por dentro.
El primer mensaje lo mando yo, y a la hora que te quede bien.

Bocagrande, Cartagena de Indias
Soy Jesús Palma Motta, de Inmobiliaria Efectiva. Dos décadas aquí me han sentado a la mesa con cientos de familias en una decisión que nunca es pequeña, y aprendí a hacerla sencilla. No presiono a nadie: te doy los datos y decides tú. Lo que sigue es hablar conmigo, en mi WhatsApp personal.